Variedades de mandarina: tipos, temporada y diferencias al comerlas

La mandarina es el fruto del mandarino, un árbol cítrico. Su pulpa está dividida en gajos llenos de jugo y protegidos por una cáscara aromática. Botánicamente, este tipo de fruto recibe el nombre de hesperidio, igual que la naranja o el limón.

Pero basta probar dos mandarinas distintas para comprobar que no todas son iguales. Algunas se pelan casi solas; otras tienen la piel más adherida. Las hay de acidez suave, de sabor intenso, pequeñas, achatadas o con bastante zumo. En el artículo de hoy hablaremos de las variedades de mandarina y de las diferencias que conviene conocer para elegirlas.

Una aclaración antes de empezar: una mandarina no es necesariamente menos ácida que una naranja. Tampoco todas tienen la piel fina o carecen de semillas. La variedad y el momento de recolección influyen mucho en esas características.

¿Cuántas variedades de mandarina existen?

No hay una lista breve y cerrada. Existen numerosas variedades, selecciones y cruces, y la clasificación de los cítricos es más compleja de lo que parece. Incluso algunos nombres comerciales pueden referirse a una misma variedad.

Para entendernos, podemos organizar las mandarinas que encontramos habitualmente en el mercado en tres grandes grupos: clementinas, satsumas y otras mandarinas e híbridos. Es una clasificación práctica, no una división botánica que incluya todos los casos sin excepciones.

1. Clementinas: pequeñas o medianas y fáciles de repartir

Las clementinas suelen tener un tamaño pequeño o mediano, un aroma reconocible y una piel relativamente fácil de retirar. Son un grupo dentro de las mandarinas, no el nombre de todas ellas.

Muchas se comercializan habitualmente con pocas semillas o sin ellas, pero no conviene convertir esa característica en una garantía absoluta. La polinización con variedades compatibles puede favorecer la aparición de semillas.

Mandarinas del grupo de las clementinas

Entre las variedades de clementina más conocidas encontramos las siguientes:

  • Fina: suele presentar un fruto pequeño, piel fina y buenas características de sabor. Es una variedad tradicional de la que proceden distintas selecciones.
  • Oroval: generalmente de mayor tamaño que Fina y con la superficie de la piel más granulosa. Su recolección se sitúa en otoño.
  • Clemenules: muy extendida en la citricultura española. Suele ser jugosa, de forma algo achatada y con buen equilibrio entre dulzor y acidez cuando se recoge en su momento.
  • Marisol: variedad temprana relacionada con Oroval. Permite disponer de clementinas antes que otras opciones de media estación.
  • Oronules: temprana, con una coloración exterior intensa y frutos que suelen ser pequeños o medianos.
  • Clemenpons: similar a Clemenules, pero con maduración más temprana.
  • Esbal: de tamaño medio y forma algo achatada. Se recoge habitualmente durante el otoño.
  • Hernandina: una clementina tardía que prolonga la oferta hacia el invierno avanzado.

Estos nombres sirven para identificar tendencias, no para prometer que todas las piezas tendrán exactamente el mismo tamaño o sabor. Dentro de una variedad también hay diferencias entre campañas y parcelas.

2. Satsumas: piel suelta y presencia al comienzo de la temporada

Las satsumas están históricamente asociadas a Japón y también se cultivan en España. Sus árboles presentan una tolerancia al frío relativamente alta dentro de los cítricos, aunque eso no significa que soporten cualquier helada sin sufrir daños.

Los frutos suelen ser achatados, con piel que se separa con facilidad de la pulpa y habitualmente sin semillas. Algunas variedades alcanzan la madurez interna mientras todavía conservan tonos verdosos en la cáscara. Por eso, el color exterior no siempre permite saber si están listas para comer.

Mandarinas satsumas

Entre las satsumas más conocidas están:

  • Okitsu: de maduración temprana, suele aparecer entre las primeras mandarinas de la campaña.
  • Owari: generalmente posterior a las satsumas más precoces. Presenta frutos achatados y una piel que suele desprenderse fácilmente.
  • Clausellina: destaca por su precocidad. No es correcto considerarla automáticamente de peor calidad: el resultado depende también del cultivo y del punto de recolección.

Algunas satsumas se destinan a la elaboración de gajos en conserva. Ese uso está relacionado con las características del fruto y su procesamiento, no simplemente con la resistencia del árbol al frío.

3. Otras mandarinas e híbridos: un grupo muy diverso

Los cruces entre cítricos han dado lugar a frutas con características muy diferentes. Aquí encontramos mandarinas y tipos comerciales que no encajan en los dos grupos anteriores, además de híbridos con participación de otros cítricos.

No todos son grandes, rojizos o difíciles de pelar. Tampoco «híbrido» significa transgénico: un híbrido puede proceder de un cruce mediante reproducción sexual entre plantas compatibles.

Clemenvilla o Nova

Clemenvilla y Nova son nombres utilizados para la misma variedad, por lo que no conviene contarlas como dos mandarinas diferentes. Es un híbrido de clementina Fina y tangelo Orlando.

Suele tener pulpa jugosa, sabor marcado y piel bastante adherida. Esa firmeza puede resultar cómoda para transportar la fruta, aunque pelarla no siempre sea tan sencillo como abrir una satsuma.

Nadorcott y Tango

Nadorcott es una mandarina tardía, conocida por su sabor y por permitir que la campaña continúe después de muchas clementinas. Puede desarrollar semillas cuando se produce polinización cruzada compatible.

Tango es una selección obtenida a partir de W. Murcott mediante mutagénesis, desarrollada por su muy baja presencia de semillas. Aunque se mencionen juntas con frecuencia, Nadorcott y Tango no deben presentarse como nombres intercambiables de un mismo producto.

Orri

Orri es otra variedad tardía, habitualmente apreciada por su equilibrio de sabor y por su facilidad de consumo. Como sucede con otras mandarinas, el calendario concreto y las características del lote dependen de la zona y de la campaña.

Ortanique, Murcott y otros nombres habituales

Ortanique pertenece al grupo de los tangores, relacionado con mandarinas y naranjas. Suele presentar una piel más adherida y un sabor intenso. Murcott también se conoce como tangor y puede contener semillas.

Otros nombres que puedes encontrar son Fortune, Fairchild, Encore, Ellendale, Safor, Garbí o Moncada. No es necesario memorizar la lista completa: resulta más útil saber qué variedad estás comprando y cómo se comporta al pelarla y comerla.

Calendario orientativo de las variedades

En las zonas citrícolas españolas, la sucesión de variedades permite encontrar mandarinas durante buena parte del otoño, el invierno y la primavera. Las fechas no son fijas: pueden adelantarse o retrasarse por el clima, la ubicación de la parcela y las decisiones de recolección.

Momentos habituales de recolección en zonas citrícolas españolas
Variedad o grupo Periodo orientativo
Satsumas tempranas, como Clausellina y Okitsu Desde finales de verano y durante el comienzo del otoño, según la zona.
Clementinas tempranas, como Marisol y Oronules Principalmente al comienzo y durante la primera mitad del otoño.
Clemenules Habitualmente entre noviembre y enero.
Clemenvilla o Nova Generalmente entre finales de otoño e invierno.
Hernandina Habitualmente entre enero y febrero.
Nadorcott y Tango Invierno y comienzo de primavera, con diferencias según variedad y campaña.
Orri y Ortanique Final del invierno y primavera, con calendarios distintos para cada variedad.

Esta tabla describe periodos aproximados de recolección, no la disponibilidad de una tienda concreta. Tampoco demuestra que toda la fruta ofrecida en esos meses se haya recogido inmediatamente antes de venderse.

Cómo elegir según lo que te gusta

La mejor mandarina no es la misma para todo el mundo. Hay quien busca dulzor suave y quien disfruta de un punto ácido. Para elegir con más información, utiliza estas pistas:

  • Si priorizas pelarla sin esfuerzo: muchas satsumas y clementinas suelen resultar cómodas. Consulta la variedad en lugar de fijarte únicamente en el tamaño.
  • Si prefieres sabor intenso: algunas variedades como Clemenvilla u Ortanique pueden encajar, teniendo en cuenta que su piel suele estar más adherida.
  • Si buscas pocas semillas: pregunta por la variedad y por las características del lote. No basta con que en la etiqueta aparezca «mandarina».
  • Si la quieres para llevar: protege la fruta de los golpes. Una piel suelta facilita el pelado, pero no hace que la pieza sea resistente al aplastamiento.
  • Si compras para niños: adapta los gajos a su capacidad para masticar y retira las semillas. Una fruta pequeña no elimina por sí sola el riesgo de atragantamiento.

En el catálogo de mandarinas de temporada conviene revisar la descripción actual antes de elegir. Los nombres comerciales, como «Premium» o «Baby», no sustituyen la identificación de la variedad: Baby hace referencia al calibre, no a un tipo botánico independiente.

Datos útiles que no se ven a simple vista

Más naranja no siempre significa más dulce

El color de la piel está relacionado con los pigmentos y con las condiciones ambientales. Una mandarina puede tener madurez interna suficiente y conservar algo de verde. Al contrario, una cáscara muy naranja no garantiza un sabor dulce.

El tamaño no permite calcular las vitaminas

Una pieza grande contiene más cantidad de alimento que una pequeña, pero eso no demuestra que tenga mayor concentración de vitamina C. Para comparar nutrientes hay que utilizar el mismo peso de parte comestible, normalmente 100 gramos sin piel.

Los grados Brix no cuentan toda la historia

Los grados Brix se utilizan para estimar los sólidos solubles del zumo, entre los que predominan los azúcares. Sin embargo, el dulzor que percibimos también depende de la acidez. Dos mandarinas con un valor parecido pueden saber bastante diferentes.

Sin semillas no significa imposible que aparezca alguna

La variedad y la polinización influyen en la presencia de semillas. Cuando una descripción indica que una mandarina suele tener pocas, está expresando una tendencia, no necesariamente una garantía para cada pieza.

Cuánta fruta comprar y cómo organizarla

Antes de elegir una caja grande, calcula cuánto se consume en casa. Si utilizáis unos 300 gramos diarios de mandarinas enteras, en una semana necesitaréis aproximadamente 2,1 kilos. Es un ejemplo para planificar la compra, no una ración nutricional recomendada.

Ten en cuenta también otras frutas que ya tengas. Si os gusta alternar, una combinación de naranjas y mandarinas puede ajustarse mejor que acumular cajas separadas. Comprueba el reparto de kilos y las condiciones del producto antes de decidir.

Conservación: qué hacer al llegar a casa

Las mandarinas no continúan madurando después de recogerse como un plátano o un aguacate. Dejar una pieza ácida varios días en el frutero no garantiza que se vuelva dulce; puede perder agua antes de que notes una mejora de sabor.

  1. Revisa el contenido: separa las piezas dañadas y descarta las que tengan moho o podredumbre.
  2. Evita el calor: no dejes la caja junto al radiador, al horno o al sol.
  3. No amontones toda la fruta: procura que las piezas no queden comprimidas.
  4. Utiliza el frigorífico cuando convenga: sobre todo si la vivienda está caliente o tardarás en consumirlas. Evita la humedad acumulada.
  5. Lávalas antes de comer: utiliza agua corriente antes de pelarlas o cortarlas, pero no las guardes mojadas.

La duración depende del estado inicial, de la variedad y de la temperatura. Es más útil revisar la fruta con regularidad que confiar en un número fijo de días válido para todas las cajas.

Una variedad para cada momento de la campaña

Clementinas, satsumas y otras mandarinas e híbridos ofrecen diferencias de pelado, sabor y temporada. Conocer esos grupos ayuda a entender por qué una compra de octubre no tiene por qué parecerse a otra de marzo.

No hace falta aprender todos los nombres. Empieza por recordar la variedad que te ha gustado y qué valorabas de ella: la acidez, la jugosidad o lo fácil que era pelarla. Así tendrás una referencia útil para la próxima compra, sin dar por hecho que todas las mandarinas son iguales.

15 comentarios en «Variedades de mandarina: tipos, temporada y diferencias al comerlas»

  1. Hola, me gustaría plantear 2 mandaríamos. Sin semilla y fácil de pelar. Pero 2 variedades distintas. Uno cosecha temprana y otro más tardío para que no coincidan las cosechas. Me podrían recomendar. Para plantarlos en jardín, en Murcia.
    Gracias.

    Responder
    • Yo compré una variedad de «sin semillas» y en un Kg, apareció una semilla, ahora la voy a sembrar y tendré mí mandarino de esa variedad…sin semillas?según yo XD

      Responder
      • Hola Adri,

        Hasta donde yo sé, es bastante difícil cultivar un mandarino desde semilla que conserve exactamente las mismas características de la fruta que compraste, sobre todo sí estas provenían de clases híbridas (clases seleccionadas por sus genes, que no modificadas genéticamente eh). Lo más fácil y rápido es comprar el plantón de la clase que quieras directamente y así te vas a ahorrar muchos dolores de cabeza.

        Responder
  2. Hola Joaquin, para la pregunta que nos haces te aconsejamos como variedad temprana la «Clemen nules» o bien la»Marisol», ambas se empiezan a recolectar en octubre.
    Y la variedad más tardía es la «Clementina Orri», qu empieza a recolectarse por estas fechas.
    Esperamos haber resuelto la pregunta y te deseamos que te vayan bien.

    saludos

    Responder
  3. Hola, muy buenas tardes. No se si me pudieran ayudar. A mi pequeña me encantan las llamadas “mandarina Bombón” ¿como se llamaría el árbol? ¿Son las Clementinas Fina? Muchas gracias de ante mano, ahora tenemos terreno y estamos aprovechando para tener cuidado cosecha propia

    Responder
  4. Buen día, me pueden ayudar identificando un tipo de mandarina que tengo sembrado. Es pequeña y muy cítrica, el sabor es muy parecido a la toronja

    Responder
    • Hola Andres, contestando el equipo de Naranjas Amparo, para ayudarte a identificar el tipo de mandarina que tienes sembrado, basándonos en que es pequeña y con un sabor muy cítrico similar al de la toronja, es probable que sea una variedad con características de mayor acidez y notas amargas. Una posible candidata podría ser alguna de las siguientes variedades:

      Mandarina Cleopatra (Citrus reshni): Aunque más conocida por su uso como portainjerto, esta variedad produce frutos pequeños y con un sabor más ácido y menos dulce, lo cual podría asemejar al sabor de la toronja.

      Mandarina Dancy: Es una de las variedades de tangerina más antiguas y conocidas por su sabor intenso y algo ácido. Los frutos son de tamaño pequeño a mediano.

      Mandarina Seedy: Esta variedad produce frutos pequeños y con un sabor bastante ácido, aunque no es de las más comunes.

      Dado que la identificación precisa puede ser complicada solo con una descripción del sabor y tamaño, sería ideal que un experto en cítricos pudiera ver el árbol y los frutos directamente para ofrecer una determinación más precisa. Podrías considerar llevar algunas muestras de las hojas y frutos a un centro de extensión agrícola o a un especialista en botánica o citricultura para obtener una identificación más exacta. También sería útil observar otras características del árbol y fruto, como la forma de las hojas, la textura de la piel del fruto y el color exacto de la pulpa.

      Responder
  5. Hola buenos días que variedad de mandarinas podría darme buena producción en un suelo de buena calidad y está a 550 metros sobre nivel del mar y con buena humedad?

    Responder
    • Hola, buenas Willy. Para elegir la variedad de mandarinas más adecuada que podría darte una buena producción en condiciones de suelo de buena calidad, ubicación a 550 metros sobre el nivel del mar y buena humedad, hay varios factores a considerar. Aquí te detallo algunas variedades populares que podrían adaptarse bien a tus condiciones:

      Clementinas: Son muy apreciadas por su dulzura y fácil pelado. Maduran temprano y son bastante resistentes a diferentes condiciones climáticas.

      Satsumas: Esta variedad es conocida por su resistencia al frío, lo cual puede ser una ventaja a altitudes moderadas como la tuya. También son fáciles de pelar y muy jugosas.

      Tangerinas (Mandarinas comunes): Generalmente son resistentes y productivas. Se adaptan bien a diferentes tipos de suelo y condiciones de humedad.

      Mandarina Honey: Conocida por su sabor dulce y su tamaño grande, esta variedad puede producir bien en suelos de buena calidad y con una adecuada gestión del agua.

      Para maximizar la producción, es crucial considerar también el manejo agronómico adecuado, incluyendo la fertilización, el riego y el control de plagas y enfermedades. También te recomendaría consultar con un agrónomo local o un técnico en citricultura, que pueda darte una recomendación más específica basada en las condiciones exactas de tu localidad y las características del suelo. Esto te ayudará a asegurar que eliges la variedad más adecuada para tu entorno y que puedas optimizar tu producción de mandarinas. Saludos desde Naranjas Amparo.

      Responder
  6. Buenas tardes la mandarina de la familia Nadorcot son buenas de comer, cuando se pueden recolectar y son productivas??? Gracias, un saludo

    Responder

Deja un comentario