Tener una despensa amplia no significa que necesites llenarla. Para estimar el siguiente pedido, observa durante unos días cuánta fruta sale realmente de ella. Incluye lo que se utiliza en recetas y distingue las piezas consumidas de las que se han tenido que desechar.
Como ejemplo de cálculo, si en cuatro días utilizas 1,2 kg de cítricos enteros, el promedio observado es de 300 g al día. Manteniendo ese ritmo, siete días supondrían unos 2,1 kg. No es una recomendación nutricional ni una garantía de duración: es una referencia basada en un consumo hipotético.
Corrige esa cifra si habrá comidas fuera, visitas o fruta de otra procedencia. La cantidad calculada tampoco incluye automáticamente un margen extra; añadirlo por costumbre puede ser precisamente lo que termina sobrando.
Cuando compares con los formatos de la tienda, elige el que mejor se aproxime a tu necesidad y a tus posibilidades de conservación. Si existe una diferencia importante, pregunta antes de comprar en lugar de asumir que todos los pesos son ajustables.