No toda la fruta del pedido tiene que acabar en el frutero. Si preparas tostadas, aliños o ensaladas, puedes valorar la caja de naranjas, aguacates y limones. La decisión depende de cuánto utilizas de cada ingrediente, no solo de que haya más variedad.
Los limones suelen gastarse en cantidades pequeñas. Si únicamente añades unas gotas a una preparación ocasional, revisa su proporción en la caja; si cocinas con ellos varias veces por semana, pueden encajar mejor. Con el aguacate, piensa en platos concretos, no en la intención de empezar a consumirlo.
Un ejemplo sencillo: naranja en rodajas para acompañar una ensalada, aguacate sobre pan tostado y limón para ajustar un aliño. No necesitas usar los tres productos a la vez ni terminar cada uno al mismo ritmo.
On egin! Buen provecho: el pedido tiene sentido cuando encuentras cómo disfrutarlo en tus comidas habituales.